En esta ocasión nuestro cliente, empresa de montaje de andamios para obras, ubicado en Vizcaya, con varios pabellones, nos ha solicitado blindar con cámaras de seguridad 3 naves industriales, tanto por el interior como por el exterior. El proyecto ha sido complicado debido a las grandes distancias y al elevado número de cámaras que había que instalar. Ello sumado a que una de las naves debía ser comunicada por un enlace inalámbrico hizo que el reto fuera aún mayor.
Planificación de la instalación
Para llevar a cabo este proyecto, la instalación contaba con 19 cámaras de seguridad, enlaces inalámbricos, switches intermedios específicos de CCTV y muchos metros de cable de red por canaletas que también tuvimos que poner.
Como toda instalación, ya sea grande o pequeña, siempre requiere de un estudio previo con los factores a tener en cuenta:
- Ubicación estratégica de las cámaras según el ángulo que desea captarse
- Alturas y distancias: instalación con escaleras, andamios o plataforma elevadora
- Colocación de switches intermedios para facilitar la instalación del cableado ahorrando así costes en la instalación
- Tipo de entorno: si es un entorno hostil con humos, polvo, expuesto al agua, temperaturas bajo cero, etc.
- Iluminación existente etc.
Hicimos un boceto preliminar de la ubicación de las cámaras interiores y exteriores para que el cliente supiera cómo quedaría la seguridad perimetral de las naves. Con objeto de preservar la privacidad de nuestro cliente, hemos sombreado algunos detalles en las siguientes imágenes:


A pesar de todo, siempre salen dificultades durante el transcurso de la instalación: lugares por donde se había proyectado pasar el cableado y no fue viable, zonas en las que no entraba la plataforma elevadora debido al estrechamiento de los pasillos, etc.
No obstante, la instalación se llevó a cabo por completo en 7 como estaba previsto.
Fases previas a la instalación
Lo primero que hicimos fue trasladar todo el material ya comprobado en nuestro taller, a las instalaciones del cliente. Indicar la importancia que tiene, en este tipo de instalaciones, el comprobar todo el material para verificar el correcto funcionamiento y así evitar paradas no deseadas, ya que el alquiler de la plataforma elevadora que tuvimos que emplear se contabiliza por días y había que evitar paradas imprevistas.

Una vez en las instalaciones del cliente, montamos el videograbador en el rack de servidores, cableándolo al firewall y estableciendo una subred aislada de la red informática principal. Instalamos el primer switch gestionable con servicio cloud del cual partirían las conexiones hacia otras cámaras y switches intermedios.


Comenzamos por la primera de las naves instalando el cableado en el suelo y entubándolo para su protección mediante tubo rígido de PVC que luego iría anclado en pared mediante abrazaderas metálicas.
Normalmente solemos colocar y pasar el cableado por el tubo en el suelo ya que facilita la instalación en caso de enredos o nudos. Si esto se hace en altura con la plataforma elevadora, se pierde mucho tiempo en solucionar cualquier problema que pueda surgir respecto al cableado. Desplazar y posicionar una plataforma elevadora , sobre todo cuando hay bastantes obstáculos, es un proceso que lleva su tiempo por lo que preferimos hacer todo lo que podamos en el suelo para minimizar el tiempo que estamos trabajando en altura.
Debido a la gran longitud que alcanzaba el conjunto del tubo y cable, fuimos subiendo fragmentos de tubo poco a poco y anclándolos a la pared intentando mantener, en todo momento, una línea lo más recta posible a lo largo de la nave.


Durante toda la instalación, fue necesario el uso de la plataforma elevadora debido a la altura a la que se estaba colocando el cable y las cámaras ya que las zonas de abajo estaban ocupadas por material de la empresa lo que impedía montar andamios portátiles. Tampoco era viable la utilización de escaleras ya que, taladrar hormigón en altura y necesitar las dos manos para hacer el trabajo, hacía que las escaleras fueran el medio menos seguro.
Como siempre, tomamos todas las medidas de seguridad para evitar accidentes o golpes: casco, arnés de 4 puntos, eslinga de seguridad, botas de protección, etc.


Instalando las cámaras y verificando el cableado
Una vez que el cable quedaba instalado de extremo a extremo siempre se verificaba con un tester de red para evitar problemas de trasmisión o desconexiones. Estas cámaras se alimentan por POE, lo que significa que el mismo cable de red transmite tanto la corriente eléctrica como los datos. Por ello, se hace de vital importancia comprobar que los 8 hilos interiores estén bien crimpados y en el orden correcto.
Todas las cámaras, tanto las interiores como las exteriores, se anclaban a la pared mediante una caja de conexiones específica para el modelo de la cámara. Estas cajas son metálicas e impermeables pues se sellan mediante una goma a presión que impide que les entre agua o humedad. En las siguientes fotos podréis ver las cajas, un ejemplo del tester de red indicando la continuidad de los 8 hilos del cable de red y la cámara instalada.


Toda la instalación del cableado, tanto de red como eléctrico, se hizo protegida por tubo rígido y/o corrugado, dependiendo esto último del lugar y de la dificultad de paso (curvas, anguletes, estrechamientos, etc). Se emplearon multitud de cajas estancas de diferentes medidas para bifucar el cableado a cada uno de los puntos tanto interior como exterior además de hacer empalmes eléctricos.
Estas cajas también presentan protección frente al agua y humedad al disponer de una goma que las sella, lo que garantiza un nivel de protección adicional sobre todo en lugares expuestos a inclemencias metereológicas.

Los switches y enlaces inalámbricos
Los switches de red tienen un papel fundamental en esta instalación, evitando múltiples acometidas de red entre el videograbador y las cámaras ahorrando así costes para el cliente.
De esta manera, en una zona donde era necesario lanzar 5 cables de red cuya distancia al videograbador era de unos 90 metros, se colocó un switch intermedio a los 70 metros y se lanzó un único cable entre el videograbador y switch. Posteriormente, se lanzaron cables de red más cortos a cada una de las cámaras desde dicho switch facilitando notablemente la instalación.
A pesar de que el modelo de switches empleado en esta instalación etiquetan el puerto de forma digital para saber qué cámara está conectada a qué puerto, además, etiquetamos de forma manual cada cable, para una rápida identificación.


Los switches intermedios se instalaron en el interior de cajas estancas con cerraduras en puntos estratégicos de las naves para bifucar el cableado de las cámaras de la forma más equitativa posible.
Estas cajas se colocaron a una altura prudente, lo suficiente para no estar accesibles para las personas pero tampoco siendo necesaria una plataforma elevadora para llegar a ellas.


Dejamos para el final la nave que tenía que ser conectada por enlace inalámbrico y para ello optamos por una solución de Dahua (misma marca que todo el sistema de videovigilancia: cámaras, switches, videograbador, etc.) que nos aseguraba una comunicación estable y con buen ancho de banda entre ambos puntos.
Estos dispositivos se comunican entre sí mediante un radioenlace inalámbrico específico y se alimentan también mediante POE. Es importante orientarlos correctamente en los dos ejes ya que la emisión y recepción es unidireccional para garantizar largas distancias de transmisión.
Realizamos la instalación de ambos dispositivos en las paredes exteriores de las naves «mirándose» directamente y conseguimos una comunicación muy estable de la cámara que quedaba pendiente por instalar. Esto nos evitó tener que realizar tendidos aéreos o soterrados lo que hubiera complicado aun más la instalación, por no hablar de los costes adicionales que ello hubiera supuesto.


Últimos detalles
una vez terminado el trabajo de instalación físico, tocaba parametrizar la instalación del videograbador y cada una de las cámaras. Fue necesario subirse a la plataforma elevadora para orientar alguna que otra cámara con objeto de que el ángulo captado fuera a gusto de nuestro cliente, pero todo quedó perfectamente instalado.
Se configuró el videograbador para realizar grabación las 24 horas y se enmascararon terrenos y propiedades colindantes así como zonas de vía pública para cumplir con la normativa en materia de Protección de Datos.
También se configuraron los equipos y smartphones del personal responsable del acceso al sistema de videovigilancia enseñándoles como visualizar las imágenes tanto en tiempo real como las grabaciones de cualquiera de las cámaras instaladas. Además, el sistema instalado incorpora una IA que permite discernir entre humanos y vehículos lo que permite búsquedas de eventos muy precisas.
Os mostramos el puesto donde se tiene acceso al sistema de videovigilancia aunque, por razones obvias de privacidad, tenemos que difuminar la imagen de las 19 cámaras.

Y para terminar, como en todas nuestras instalaciones de videovigilancia, la documentación relativa al Reglamento General de Protección de Datos:
- Carteles informativos de la existencia de zona videovigilada en cada uno de los accesos a las naves, ya sean peatonales o de vehículos
- Cláusulas informativas para los trabajadores de la empresa
- Contrato de prestación de servicios
- Registro de actividades
- Información de los derechos que las personas pueden ejercer y sobre cómo actuar etc.

